Pon en Tus Manos la Protección de la Piel

Si en tu trabajo manipulas productos o sustancias químicas, que pueden lesionar tus manos o tu piel, aquí puedes encontrar algunas recomendaciones y sugerencias para mantener tu piel sana:



La piel es una barrera eficaz que aísla los órganos internos del cuerpo humano de las agresiones del exterior.

A pesar de su resistencia y elasticidad, su capacidad es limitada ya que los productos químicos, el calor y la humedad son enemigos de la piel.


¿Qué causa la dermatitis?


La dermatitis profesional pueden estar causada por la exposición a sustancias químicas y por trabajos en húmedo, es decir, por tener con frecuencia o durante periodos largos las manos en contacto con agua.

Otros agentes de origen laboral que la causan son los biológicos (plantas y/o bacterias), los físicos (vibración o radiación) y los mecánicos (abrasión).

La dermatitis es una de las lesiones más frecuentes y un 80% guardan relación con el trabajo.

Las manos son las mas afectadas, pero también hay que considerar otras partes del cuerpo.


La Protección Primero


Lo primero, es elegir y usar apropiadamente los elementos de protección tanto en tu cara como en tus manos.

Consultar con un experto en seguridad industrial y hacer uso de los elementos adecuados, te ayudara a seleccionar la mejor protección para tu piel. Si tienes dudas sobre el tema, puedes consultar a tu ARL o Administradora de Riesgos Laborales.


Higiene y Humectación Antes y Después


Lavarse bien las manos con un jabón suave, preferiblemente de origen natural, ayudará a retirar bacterias y mantener la limpieza de la piel.


Secarse muy bien y no dejar rastros de humedad es importante, preferiblemente hacerlo con toallas de papel desechables o secadores de aire tibio.


Humectar con un aceite para la piel que se absorba fácilmente, puede ayudarla a mantenerse hidratada y servirá como barrera protectora de los agentes externos.


Uso Adecuado de Guantes


Es importante que al usar guantes se tengan en cuenta estas recomendaciones:


• No llevar los mismos guantes durante mucho tiempo.

• Plegar el borde del manguito.

• Limpiar los guantes antes de retirarlos (pinturas y tintes, disolventes, ácidos o bases fuertes).

• Retirar los guantes sin tocar la superficie exterior.

• Lavar las manos con jabón suave y usar aceite humectante después del uso de guantes.

• Antes de volver a utilizarlos, dejar que se sequen en su interior.

• Reutilizar los guantes solo si no presentan defectos, grietas o desgarros.


Aceite Reparador en las Noches


A pesar de las medidas de protección, higiene y humectación de la piel, se puede considerar aplicar algún aceite reparador en las noches como el aceite puro de Neem (Nim) o el aceite puro de Moringa, que resultan altamente penetrantes y pueden ayudar a reparar la piel deteriorada por los factores externos.


Con la misma rutina de higiene de la piel, puedes aplicar unas gotas de uno de estos aceites antes de dormir para ayudar a que la piel se recupere durante la noche, cuando no se encuentra expuesta a las actividades del trabajo.


Finalmente, la salud de la piel depende en gran medida de una combinación de buenos hábitos, alimentación, hidratación, ejercicio y por supuesto, usar elementos de protección, higiene y humectación adecuados.